Dulce tiene cada ojo de un color: uno azul y otro amarillo. Lo ha pasado muy mal en la calle, pues padece de sordera y no podía defenderse de nada. Al verse sola en la calle y no poder oír no sabía qué hacer, por lo que buscó refugio en el portal de una persona que avisó al refugio de Defensa Felina Sevilla. Ahora Dulce está en el refugio con más gatos. No se sabe qué le han podido hacer en la calle, porque no se lleva muy bien con ellos, así que está casi todo el día metida en un transportín asustada y, cuando llega alguien, sale corriendo a maullar y pedir mimitos. A pesar de todo es súper buena y cariñosa. Está en Sevilla y se envía a otras provincias: adopciones@defensafelina.org

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